Acabó otro curso escolar, adiós 2012-2013, y en estas fechas
son muchos los docentes que recogen el mejor premio a la entrega y el trabajo
desarrollado durante ese año escolar: el agradecimiento del alumnado y de las
familias. Es, sin duda, uno de los grandes incentivos de esta profesión.
Algunas manifestaciones en esa línea no pasan desapercibidas e invitan a la
reflexión sobre el alcance y el papel del docente en la sociedad. Creemos que
así se refleja en una carta de un grupo de padres publicados en el diario La
Provincia-Diario de Las Palmas, el pasado 29 de junio de 2013:
Agradecimiento a la profesora Alicia López Cabrera
“Una de las mayores y más tempranas incertidumbres que nos
asaltan como padres es la elección del colegio de nuestro hijos e hijas.
Afortunadamente, se nos pasa enseguida, dura justo el tiempo que una nueva
inquietud nos interpela: ¿habremos elegido bien? En nuestro caso, Alicia
(debíamos haber sospechado algo con ese nombre), el misterio muy pronto empezó
a desvelarse; aquel temprano día en el que fuimos invitados a visitar la clase
de Infantil 3ª y nos recibieron , junto a tu sonrisa, figuras, primorosamente
recortadas, de los personajes que más gustaban a cada uno de nuestros pequeños
con el uniforme del Giner. El mismo espacio en el que más adelante veríamos,
entre otras cosas, colgar desde el techo las piernas de una simpática bruja
ante el estupefacto y boquiabierto personaje de Munch o al impertérrito de El
Greco. Era el maravilloso país de Alicia, el que nuestros hijos e hijas
habitarían felices los siguientes tres años. Un país que no levantaba fronteras
al conocimiento y en el que este partía, democráticamente, de sus propios
intereses. De tu mano, Alicia, nuestros niños y niñas atravesaron el espejo
para deslumbrarse con la luz de los peces abisales o sentir la brisa azul del
desierto, corretear entre cebras por la sabana africana o seguir las huellas de
los osos en la umbría de los bosques, descubrir los huesos que hay bajo la piel
como el manto que se halla tras la corteza; mirar al pasado fosilizado de los
grandes saurios o contemplar las estrellas entre las que giran las esferas;
conocer a los niños y niñas del mundo para así reconocerse mejor a ellos
mismos. Y en alarde de generosidad, nos permitías a las familias compartir, y
aprender, con nuestros hijos e hijas; aunque para ello tuviéramos que galopar a
lomos de un resignado burro, pernoctar en cabañas, bambolearnos en pacientes
camellos o abordar una fragata de la marina. Y descubrimos, Alicia, y aquí
queremos reconocerlo, que la geografía maravillosa por la que transitaban con
alegría nuestros niños y niñas a diario estaba trazada sobre las coordenadas de
la dedicación y del talento de tu magisterio, aunando, que no te queda duda,
calidad y calidez. Gracias, Alicia, porque tenemos la certeza de que en ningún
otro colegios nuestros hijos e hijas habrían estado mejor. Demostrando, además,
a los descreídos, que la educación pública, si se quiere y se tiene tu
preparación y entrega, puede ser sinónimo de excelencia. Gracias, Alicia, por
ayudarlos a crecer. Gracias, con anticipada nostalgia”.
Padres y madres de los niños y niñas de Educación Infantil A
2010-2013. CEIP Giner de los Ríos. Las Palmas de Gran Canaria.
En esta línea, de apoyo, reconocimiento y agradecimiento a
la labor docente resulta muy útil consultar la Web creada para la conmemoración del Día Mundial del Docente, que se celebra el 5
de octubre.
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